Curador. José Ignacio Prado Feliu
Proponemos una inmersión visual y sonora en el mundo poético de la plástica de Sandra Pani, hacedora de telas vibrantes en movimiento, hacedora de cuerpos en línea de fuga y devenir vegetal, hacedora de múltiples devenires de su ser a través de la fragmentación dionisiaca y la disección quirúrgica de su propia corporalidad. Un cuerpo-yo y muchos cuerpos y órganos, ojos, oídos……un árbol
Proponemos una inmersión visual y sonora en el mundo poético de la plástica de Sandra Pani, hacedora de telas vibrantes en movimiento, hacedora de cuerpos en línea de fuga y devenir vegetal, hacedora de múltiples devenires de su ser a través de la fragmentación dionisiaca y la disección quirúrgica de su propia corporalidad. Un cuerpo-yo y muchos cuerpos y órganos, ojos, oídos……un árbol. Vamos a conocer y reconocer(nos), vamos a sentir y escuchar imágenes-afección, vamos a desvelar pliegues y texturas, vamos a desnudar(nos) en lo que el filósofo Giorgio Agamben llamaría “denudatio perfecta”. Abrir los ojos y los oídos descubriendo las sutiles caricias entre la música, las formas y los cuerpos. Esta es una exposición con telas-pieles para acariciar(se), sonidos para besar-susurrar al oído, esta es una ofrenda para hacer el amor al arte. Para vivir esta experiencia sinestésica (del griego `junto´ y `sensación´), para oír colores y texturas, ver sonidos reflejados en el claroscuro de este espacio barroco, nos encomendamos a la filosofía nietzchiana (arte=vida) y a las diosas hilanderas de la mitología griega, las Moiras encargadas de tejer el hilo por el que se rige el destino humano (lo invisible del trabajo artesanal femenino) ; Atenea y su sabiduría práctica; y Ariadna que nos ofrece el hilo que hemos de seguir en el laberinto del autoconocimiento.
Invitamos al público a que se tome su tiempo para escuchar y ver con una mirada diferente, a participar en los diálogos y actividades en torno a la exposición, y a redescubrir el barroco Palacio de la Escuela de Medicina desde este espacio contemporáneo de diálogo neobarroco de las artes como una estética de la existencia.